Nacer es interrogarse, antes de las palabras son los movimientos los que preguntan, los quejidos los que se asombran, los ayes los que se lamentan, lentas pronunciaciones toscas que avanzan sin que apenas te des cuenta, que luego afinan, que antes o después repiten cuanto es emitido por quienes te rodean, estos que te enseñan como un juego, que te provocan para que tus sonidos aún tenues se asemejen a los suyos, tan contundentes y definidos, que te hacen repetir como si en la insistencia residiese el poder de la memoria, porque las palabras son el primer ejercicio de la memoria, las marcas sin las cuales no sabrías seguir por la senda de la inocencia.
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Se juntan movimientos y palabras, para encontrar lo que queremos decir al otro. Saludos. Carlos
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