Os reencontráis en el origen. Ocultas bajo las criaturas de la savia no añoráis un futuro. Estáis de nuevo sumergidas en la montaña. Miraros en el transcurso que os arrancó de cuajo de ella. También sabéis que el camino es para vosotras el único sentido.
domingo, 7 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
Contra la cautividad (5)
No las envidias. Te horroriza el perfil idéntico que las incapacita para reconocerse. Y ni siquiera alcanzaron la cumbre de sus sueños. Tú eres libre. Ellas son las frustradas. Sólo aliviadas por la humedad de la tierra.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Contra la cautividad (4)
Pudiste elegir ser parte solemne. Prefieres tu don irreductible. Dejar que te depure el viento o el agua. Sentirte libre de domas.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Contra la cautividad (3)
Surgen como lágrimas. O eres su tierra de cultivo. ¿Quién dijo que nada puede crecer entre las rudas aristas de tu alma?
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Contra la cautividad (2)
Rechazaste formar parte de la obra acabada, para no dejar de ser tú misma. Arrinconada en tu desgaste miras con altivez y te sientes ciclópea
martes, 2 de noviembre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
Flotante (y 10)
Resistirse a languidecer pues la boca de la tierra no engullirá
lo que creció una vez desde su lodo húmedo.jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
domingo, 24 de octubre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
sábado, 16 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
Fulgores (y 8)
Tu ojo de la aguja busca el hilo que lo enhebre. Se despliega como una retina transparente y sin fondo. A través de ella, veo. A punto estoy de tentar la suerte. ¿Pasaré la prueba? Más allá, la textura pide ser tejida. ¿Serán mis dedos capaces de afinar por el leve agujero? Contengo la respiración y afirmo el pulso. Llegaré a vestir tus crines irreductibles. Mira que estoy hecho de suspiros, llama mía.

viernes, 1 de octubre de 2010
Fulgores (7)
Una cinta sobre mi frente. Una espiral devorando mi cuello. Me sujetas en la penetrante oscuridad. Inerme ante tus caprichos. Hieres mi mirada hasta que mis órbitas se precipitan donde tú quieras llevarme. No vacilas. Me arrastras a un baile donde pierdo pie. Consumido en el ejercicio de seguirte siento otro cuerpo dentro de mí. Otro canto. Otra propiedad. El fulgor de la materia.

miércoles, 29 de septiembre de 2010
Fulgores (6)
No parar para no morir. Tu sino y tu encanto. No alejarme para no desaparecer. Mi sentido y mi propuesta. Aceptas mi acercamiento. Abres tu corola. Me la ofreces y me hipnotizas. El hombre atrapado en la pasión se vuelve dúctil y arriesga el ser. Pero pretende la vida. Extraña confluencia entre este ser que se hace a contrapelo y en conflicto con la materia que transforma. Como tú. Llama flor. Llama de sangre. Llama crisol. Arrobadamente me desbordas con tu belleza despiadada.

lunes, 27 de septiembre de 2010
Fulgores (5)
Al enderezarte no soportas la rigidez. Agitas de manera refleja tu insolente razón de ser. Inasequible al éter que te impulsa no hallas punto de sujeción sino en el movimiento más imprevisible. Nada te explica más que la turbulencia. Al desparramarte ejercitas una proyección incesante. Cuando crees abandonar el origen retornas a él. Pero nunca en el espacio que abandonaste. En cada paso buscas un destino distinto y vuelves a un origen inexistente.

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