martes, 1 de junio de 2010

Árbol caído (2)


No sólo estaba caído. El árbol estaba roto. Tal vez una parte de él se resistió al derrumbe y quiso separarse. No llegó a tiempo. O el mal lo llevaba también dentro o no podía evitar desprenderse de sí mismo. La actitud permaneció en un gesto. Las dos mitades estaban muertas.


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