jueves, 3 de junio de 2010

Árbol caído (4)


El gigante en su dignidad. Su presencia sigue imponiendo. Cuando estaba inhiesto y con vida producía admiración. Como cadáver sobrecoge. La medida de su dimensión aún suscita imploraciones. Cuesta admitir la derrota. No es fácil asumir el fin. Los paseantes no abarcan con la mirada su talle curtido.

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